Consejos para visitar Marruecos por primera vez
Marruecos es un país sumamente atractivo y rico en cultura, comercio y además en parajes naturales a los cuales acudir cuando estamos bajo mucha presión o simplemente cuando deseamos encontrar un nuevo destino en el que divertirnos. De esta forma el país africano con costas en el Océano Atlántico y el mar Mediterráneo, se separa del continente europeo por el estrecho de Gibraltar, teniendo como países vecinos a Argelia, el Sahara occidental y España, donde quizás es con este último con quien realiza la mayor cantidad de actividades comerciales.
Con un clima mediterráneo y una distribución que por lo general se podría calificar como de invernal, posee temperaturas en los meses de enero y llegar a los 12 o 13 °C, aunque en julio las cosas cambian bastante y ya nos encontramos con agradables 25 °C, lo que facilita muchísimo cualquier tipo de aventura que emprendamos a conocer lo misterioso y complejo del entretenimiento marroquí.
Deberemos saber que el idioma que se habla en Marruecos es el árabe clásico, aunque también se puede encontrar personas que hablen bastante bien el idioma francés y el español, lo que se debe principalmente a que durante la historia del desarrollo de Marruecos, se vio controlada tanto por Francia como por España, lo que finalmente terminó el 2 marzo 1956, por lo que desde ese momento ya Marruecos se consolida como un país independiente completamente.
Comenzando entonces nuestro viaje por Marruecos, nos encontramos primero que todo con una gastronomía excelente, así diferentes platos incluyen ingredientes sumamente variados entre los cuales vale la pena destacar las especies, legumbres, frutos frescos y secos, carnes, pescados, mariscos y un conjunto de técnicas que en suma nos permiten disfrutar quizás de los mejores platos del mundo, todos estos preparados con recetas frescas e ingredientes completamente vigilados y cuidados. Algunos de los platos típicos de la zona son las conocidas como “harira” y también los “tajines”, entre los cuales deberemos destacar en su conjunto los guisos realizados en recipientes de vereda, legumbres y pescados a fuego lento realizados especialmente con aceite de oliva y varios condimentos, por sólo nombrar algunas de las principales.
Cuando llega la hora de beber algo, podemos recomendar probar los buenos vinos tintos y blancos de los que dispone Marruecos, y asimismo también se presenta como una alternativa interesante los humos de jugo, todos hechos con fruta fresca. Vale la pena advertir a los turistas que si se desea beber agua, ésta debe ser embotellada para evitar problemas, por lo que habiendo realizado esta aclaración nos disponemos de inmediato a comenzar con la aventura de recorrer Marruecos.
Sin duda son muchos los lugares que podemos visitar en Marruecos, sin embargo podríamos destacar al menos 3 de los muchos destinos interesantes por los que vale la pena viajar a este hermoso país, a saber: Tánger, Fez y Meknes.
Tánger es una ciudad que se encuentra a una hora de Madrid, por lo que se ha presentado como una localidad perfecta que permite a los turistas españoles arrancar de los obvio y aburrido de la rutina cotidiana que los encierra en un mismo lugar y en una misma labor. Según cuenta la leyenda, Tánger, fue fundada por Anteo (Atlas), quien fue muerto por Hércules y encuentra su tumba sobre una de las colinas que se conoce como "la Colina del Charf”. Se cuenta también de esta zona es aquella que guardaba los hermosos Jardines de las Hespérides, precisamente aquellos que tenían la virtud de producir unos frutos de oro, por lo que apenas comenzando la explicación de esta hermosa región, nos encontramos con el mito y la leyenda de antaño.
A pesar de haber estado mucho tiempo abandonada, las políticas actuales han permitido que se actualice de forma que se abra al mundo tradicional y moderno, razón por la que muchas personas han fijado la residencia de verano en este lugar, además de contar con la facilidad del idioma español que se encuentra presente en muchas partes y también el francés. A escasos 30 y cinco minutos en barco del estrecho y a una hora en avión de Madrid, podemos encontrar ofertas de transporte a esta localidad a precios bastante interesantes si planificamos con tiempo la aventura.
Ciertamente existen algunas personas a las que no termina por gustarle Tánger, aún así siempre es recomendable permanecer al menos una noche para vivir la experiencia de estar en la localidad y disfrutar con las costumbres, comidas y además con las celebraciones que se llevan a cabo, pues seguramente terminaremos encantando nos y convirtiendo el choque de emociones que vivimos cuando llegamos y nos encontramos con la mezcla entre la cultura árabe y la moderna.
Las playas son uno de los fuertes de Tánger, es así como muchos de los turistas tienen la oportunidad de visitar la llamada Bahía de Tánger. Habrá dos destinos que se encuentran próximos a esta bahía, a saber el Cabo Malabata y el Cabo Espartel, por lo que si deseamos visitar Espartel nos veremos rodeados de una vegetación y ciertos palacios que se enfrentan a una blanca y hermosa playa del Atlántico. En esta odisea, se debe recomendar a los turistas que se decidan por visitar las playas de Briex, que no se dejen asustar por las fuertes corrientes que allí se encuentran, pues si luchan por salir del mar tras sentir como las corrientes lo llevan mar adentro, terminará entonces por fatigarse y correr el riesgo de sufrir un accidente en el mar, tan sólo hay que dejarse llevar y dejar que el propio oleaje de la playa nos deje otra vez en la costa.
Caminando por estos lugares, llegaremos a Asilah, un pueblo que es muy necesario visitar pues tiene una playa maravillosa y además una vocación artística increíble, por eso es que en el mes de agosto hay diversas exposiciones y conciertos para todos los que aquí se encuentren, fuera de severa durante todos los días domingo en la mañana una serie de burros, animal emblemático en Marruecos por servir de medio de transporte en muchas localidades.
Finalmente, por ejemplo se puede visitar el Ramadán, donde les aprenderemos desgracias nocturnas extraordinarias, así también podremos observar las Cuevas de Hércules, los baños comunitarios o Hammam, el Museo Forbes, el Palacio Mendoub, entre otras muchas cosas.














